Estamos ya a jueves. Han pasado cuatro dias desde el fin de semana, pero no me he decidido a escribir sobre el tema hasta ahora.
El sábado estuve pensando todo el día en ese chico... no me lo podía quitar de la cabeza, me preguntaba cómo reaccionaría yo, y qué era realmente lo que quería.
Al de poco rato de salir ya se me había olvidado ese asunto... pero hacia las 3 y media de la madrugada le ví a lo lejos. Es inconfundible. Estaba rodeado de amigos y todavía no me había visto. Pensé en irme de allí, por un momento me entró el pánico (en el fondo sé muy bien que no me puedo controlar). Volví a mirarle y borré esa idea de mi cabeza. Me alejé un poco del grupo con el que estaba y me acerqué a él por la espalda. Le toqué el hombro y se giró.
Nada más verme una sonrisa se dibujó en su cara, siempre me ha gustado su sonrisa. Me abrazó con fuerza y me dió dos besos, y entonces pude olerle, su olor me vuelve loca, es increíble. Nunca el olor de una persona me ha gustado tanto. después de unos minutos de charla, que si qué tal todo, qué es de tu vida... etc, se hizo un pequeño silencio. Me miró fijamente y me dijo: "al final has sido tú la que me ha encontrado..". Sin decir nada más me cogió de la mano y salimos de allí.
Llegamos a un parque, andando en silencio. Se puso frente a mí y me besó. Un beso lento, suave, dulce e increíblemente morboso. "Llevaba mucho tiempo queriendo hacer esto".
Él se tenía que ir, había quedado con su novia. Le prometí quedar el sabado siguiente, y nos fuimos cada uno por su lado.
No pasó nada más que ese beso, pero fue increible. Confirmó mis sospechas de que besa muuuy bien. Espero este fin de semana con muchas ganas, aunque no pase nada más... siempre me quedará ese beso.